INSTITUTO TECHNICAL PETROLEUM la Hormiga cuenta con los siguientes servicios.
Estudios técnicos laborales por competencias
Cursos complementarios, y diplomados.
Practicas con empresas en la región.
Asesorías.
Certificaciones y acompañamiento durante todo el tiempo de los programas y cursos ofrecidos.
La Ética: es una verdad evidente, que para poder construir una sociedad civil capaz de auto determinarse y de auto resolver sus problemas, es importante que los valores que se desean construir sean transmitidos a las generaciones más jóvenes a través de la familia, la escuela o la universidad, la infancia y aun la adolescencia son momentos claves en la construcción del aprendizaje. La moral de la modernidad ha incidido, excesivamente, en la idea que se tiene hoy en día de la importancia de los deberes y de las normas, pero descuidó el papel de las virtudes, sin embargo, la tradición hispana recordó hace bastante tiempo que antes de la moral se trata, no tanto de la obediencia a deberes, sino de la adquisición de un carácter que nos posibilite vivir mejor. De acuerdo con lo anterior, la ética como valor hace referencia a “una moral vivida”, a esa que forma parte de la cotidianeidad de los individuos y que se expresa en todas y cada una de las actuaciones de quienes vivimos y convivimos en esta comunidad estudiantil. La ética se expresa en la exigencia, en la entronización de lo justo, en el cumplimiento consciente de las normas, en el respeto a la autoridad, en el reconocimiento de una falta, en el amor al oficio, en la lealtad con lo nuestro y lo que es justo y, en fin, en todo aquello que nos permita ser un poco más felices en armonía con los demás.
La Responsabilidad: el concepto de responsabilidad ha sido ampliamente debatido y se refiere en primer término al cumplimiento de un deber, a la capacidad de sentirse obligado para con una encomienda de una forma consciente y espontánea, de tal forma que la labor realizada no se convierta en un carma que complique la cotidianeidad sino, por el contrario, un motivo de realización personal. Sin embargo, el valor de la responsabilidad va más allá de lo individual y se plasma en lo que está fuera de mí, en el otro, en los otros; en consecuencia, mi obligación también es social. De ahí que el concepto de responsabilidad en nuestro Centro Educativo, se identifica con la divulgación y el cumplimiento del deber por parte de estudiantes, docentes y personal administrativo. Los primeros atendiendo a sus labores cotidianas con la seguridad y felicidad propias de quien realiza una tarea agradable y cumple con unos cometidos que lo proyectan individual y socialmente; los segundos con la firme convicción de que educar es la misión más grande y gratificante que se le pueda encomendar a cualquier ser; y los terceros acudiendo a respaldar la labor sustancial y la razón de ser de la institución los estudiantes, en el entendido de que estos no son una carga difícil de llevar sino una realidad que hace posible el desempeño y trabajo. Por todo lo anterior, cuando se entroniza este valor se evita la pasividad, se amplían y se profundizan la visión de los problemas, se fomenta el optimismo ante las peores situaciones y se buscan soluciones para actuar siempre responsablemente.
La Tolerancia: Entendida como la capacidad de reconocer al otro en su complejidad, con sus defectos, sus convicciones, anhelos, esperanzas y frustraciones, es la posibilidad de entender que yo existo en cuanto que el otro existe que mi función de docente es posible gracias a que hay estudiantes y que el tolerar es un ejercicio que educa para la democracia y la paz. En nuestro instituto la tolerancia es un valor esencial a través del cual convivimos personas que profesamos diferentes y diversas ideologías políticas, religiosas, que concebimos el mundo de diferentes maneras y que nos preocupamos por soportarnos los unos a los otros, con la firme convicción de que solo así es posible avanzar hacía lo que nos hemos propuesto “ser los mejores”. Pero lo anterior no quiere decir que se deba soportar a los intolerantes[1], la tolerancia es un valor que se aplica entre quienes tienen la capacidad de entender que existen unos mínimos éticos que se deben cumplir en la sociedad de ahí que, por ejemplo, los violentos, los usurpadores de derechos, los deshonestos, los corruptos, no pueden formar parte de nuestra familia.
El Diálogo: Desde que Sócrates inventó la mayéutica, como una forma de diálogo, este se ha constituido en una de las principales herramientas de contradicción civilizada, propicia para la solución de conflictos y para la eficaz y eficiente actividad de educación. El diálogo, como herramienta pacífica capaz de resolver los problemas más complejos, es una de las vivencias cotidianas de nuestra Institución, la política de puertas abiertas, por parte de los directivos, y la continua disponibilidad de los docentes para atender los requerimientos académicos son una demostración fehaciente de ello, amén de la implementación de una de las políticas educativas más importantes de nuestra institución cual es la tutoría, en donde docente y estudiante interactúan con el fin de resolver problemas académicos o de índole personal. Así mismo, las monitorias son una práctica institucional que hace posible que el maestro a través del diálogo, la disciplina y el ejemplo, ayude a la formación de su discípulo con el fin de involucrarlo en el sendero de la docencia, las anteriores consideraciones son una expresión de la importancia que tiene para la institución este valor, el cual se enmarca, insistimos, en la premisa de que la verdad es la aceptación que se tenga, por parte del otro, del discurso planteado.
La Confianza: Entendida como la capacidad de creer en el otro a partir de experiencias vividas según las cuales se crea un clima de cordialidad y trabajo colectivo. En este sentido la institución a través de jornadas lúdicas y de integración hace posible el conocimiento entre los diferentes estamentos de la comunidad educativa, con el fin de crear un ambiente que haga posible la experiencia de confiar entre nosotros, de delegarnos responsabilidades, de sincerarnos con el fin de emprender labores comunes y de esta forma rescatar uno de los valores tan de moda hoy en día, pero de tan vieja data en sociedades de provincia como la nuestra.
La Autoestima: Entendida como la percepción y opinión que tiene el individuo de sus propios méritos, es la capacidad de sentir que se es importante y útil dentro del contexto social. En nuestro departamento, y debido a diversos factores de índole social, económico y político, el sentido de pertenencia, como expresión de la autoestima, es casi nulo, de ahí que en nuestra Institución se haya trabajado por recuperar este valor a través de la demostración real de que es posible llevar a cabo tareas de importancia nacional. Este valor es de vital importancia en momentos como los que se viven, debido a la crisis por la cual atraviesa el país y en donde es necesario entender y aprehender los valores y fortalezas que poseemos.
La Creatividad: Concebida como la capacidad de imaginar, de construir algo nuevo, de tener iniciativas con el fin de producir soluciones que contribuyan al desarrollo de la ciencia y de la sociedad. Este valor es una fortaleza, no sólo de nuestras gentes sino en general del continente latinoamericano aquel que, recordando a Bolívar, producirá el hombre nuevo.
En nuestro INSTITUTO TECHNICAL PETROLEUM LA HORMIGA, la creatividad es de vital importancia ya que ella es una expresión importante de la verdadera formación. En sociedades deprimidas como la colombiana, en donde los recursos escasean y el acceso a la riqueza no es fácil, es necesario despertar en sus gentes una alta dosis de creatividad con el fin de suplir tales falencias, es por ello que este valor es para nosotros de vital trascendencia.
Lealtad: La lealtad es un corresponder, una obligación que se tiene al haber obtenido algo provechoso. Es un compromiso a defender lo que creemos y en quien creemos. Es un valor, pues quien es traidor se queda solo. Debemos ser leales con aquello que nos ha ayudado: un amigo que nos defendió, un país que nos acoge como patria, una empresa que nos da trabajo. La lealtad es defender a quien nos ha ayudado.
Como vemos, la lealtad se relaciona estrechamente con otro Valores como la Amistad, el Respeto, la Responsabilidad y la Honestidad entre otras.
En toda relación se adquiere un deber respecto a las personas. Como la confianza y el respeto que debe haber entre padres e hijos, la empresa con los empleados, entre los amigos, los alumnos hacia su institución educativa
La lealtad no es consecuencia de un sentimiento afectivo, es el resultado de una deliberación mental para elegir lo que es correcto...
Honestidad: La Honestidad es una forma de vivir congruente entre lo que se piensa y la conducta que se observa hacia el prójimo, que, junto a la justicia, exige en dar a cada quien lo que le es debido.
Faltar a la honestidad nos lleva a romper los lazos de amistad establecidos, en el trabajo, la familia y en el ambiente social en el que nos desenvolvemos, de esta manera la convivencia se hace prácticamente imposible, pues ésta no se da, si las personas somos incapaces de confiar unos en otros.
Para ser Honesto hace falta ser sinceros en todo lo que decimos; fieles a las promesas hechas en el matrimonio, en la empresa o negocio en el que trabajamos y con las personas que participan de la misma labor; actuando justamente en el comercio y en las opiniones que damos respecto a los demás. Todos esperan de nosotros un comportamiento serio, correcto, justo, desinteresado, con espíritu de servicio, pues saben que siempre damos un poco más de lo esperado.
En la convivencia diaria podemos vivir la honestidad con los demás, no causando daño a la opinión que en general se tiene de ellas, lo cual se puede dar cuando les atribuimos defectos que no tienen o juzgando con ligereza su actuar; si evitamos sacar provecho u obtener un beneficio a costa de sus debilidades o de su ignorancia; guardando como propio el secreto profesional de aquella información que es particularmente importante para la empresa en la que prestamos nuestros servicios, o de aquel asunto importante o delicado que nos ha confiado el paciente o cliente que ha pedido nuestra ayuda; evitando provocar discordia y malos entendidos entre las personas que conocemos; señalando con firmeza el grave error que se comete al hacer calumnias y difamaciones de quienes que no están presentes; devolviendo con oportunidad las cosas que no nos pertenecen y restituyendo todo aquello que de manera involuntaria o por descuido hayamos dañado..
Si queremos ser Honestos, debemos empezar por enfrentar con valor nuestros defectos y buscando la manera más eficaz de superarlos, con acciones que nos lleven a mejorar todo aquello que afecta a nuestra persona y como consecuencia a nuestros semejantes, rectificando cada vez que nos equivocamos y cumpliendo con nuestro deber en las labores grandes y pequeñas sin hacer distinción.
Las relaciones en un ambiente de confianza conducen a la mejora personal y ajena, pues si en todo momento se obra con rectitud, se aprende a vivir como hombre de bien.
Solidaridad: Pensamos en la Solidaridad como una actitud que debemos asumir en emergencias y desastres, sin embargo, la Solidaridad es una característica de la sociabilidad que inclina al hombre a sentirse unido a sus semejantes y a la cooperación con ellos.
Podemos manifestar esta unión y cooperación, cada vez que procuramos el bienestar de los demás, participando en iniciativas que nos impulsen a servirles, como puede ser la visita a los enfermos en un hospital, haciendo colectas de ropa y alimentos para los más necesitados, en un grupo que imparta educación en comunidades marginadas, colaborando en campañas de cuidado y limpieza de calles y áreas recreativas de la comunidad, en los momentos que auxiliamos a quienes son víctimas de alguna catástrofe, es decir, prestando nuestros servicios en la creación de mejores condiciones de vida.
No podemos reducir el concepto de Solidaridad a un simple servicio extraordinario; el término "servicio", puede hacernos perder de vista otros aspectos de la Solidaridad: En el trabajo personal: poniendo alegría y empeño por hacerlo lo más perfectamente posible, pues garantiza el progreso de la universidad y por consiguiente el propio.
La solidaridad es la ayuda mutua que debe existir entre las personas, no porque se les conozca o sean nuestros amigos, simplemente porque todos tenemos deber de ayudar al prójimo y el derecho a recibir la ayuda de nuestros semejantes. Para vivir la Solidaridad se requiere pensar en los demás como si fuera otro yo, pues no vivimos aislados y nuestros conciudadanos esperan que alguien se preocupe por el bienestar y seguridad de todos, tal vez de alguien como nosotros, como líderes emprendedores.